Classroom docentes y directivos
miércoles, 28 de octubre de 2020
lunes, 4 de mayo de 2020
La Escuela tambien debe aprender, no sólo enseñar
La sociedad, la era de la información, las exigencias del mundo moderno hacen urgente el desarrollar "la habilidad para iniciar, organizar y persistir en el aprendizaje". El
concepto entronca con los grandes debates que ha puesto sobre la mesa
la revolución tecnológica. ¿Cómo educar en una sociedad de la
información, en la que el conocimiento ya no se concentra solo en la
escuela o la universidad? ¿Y cómo educar en un momento de cambio
constante, en el que algunos estudios indican, por ejemplo, que el 80%
de los jóvenes van a terminar trabajando en puestos que hoy ni siquiera
existen? El objetivo, según este enfoque, es formar a estudiantes
autónomos y críticos, capaces de aprender dentro y fuera del aula, con o
sin profesor, durante su etapa formativa obligatoria y más allá de
ella.
"El objetivo es que los alumnos desarrollen la capacidad de
aprendizaje permanente, de manera autónoma e independientemente de su
edad. También que puedan extrapolar los conocimientos que han adquirido
en la escuela a su vida real, tanto en el presente como en el futuro",
resume Victoria Hortelano, directora de formación del Colegio Estudio,
en el que fomentan este aprendizaje más como una filosofía que como un
método. Esto implica, según explican, trabajar la motivación, el respeto
a la individualidad y la confianza para lograr ese mantra tan repetido
de que el alumno deje de ser un receptor pasivo del conocimiento, que se
limita a sentarse y a escuchar al profesor, y pase a asumir el control
de su propio aprendizaje.¿Y la evaluación?
Si aprender a aprender pone el foco en el proceso, en cómo los
alumnos adquieren el conocimiento y las competencias, ¿significa eso que
el resultado de ese aprendizaje queda en un segundo plano? "La
evaluación es un elemento clave. No estoy nada de acuerdo con los
planteamientos de suprimirla", apunta Santiago Castillo, catedrático de
Universidad en la UNED. "Al final, en la vida y también en la enseñanza,
los resultados son lo que importa. Ahora bien, esos resultados deben
ser fruto de un proceso positivo. Pero decir que basta con un buen
proceso, aunque no haya buenos resultados, es una falacia".
máster de la Institución Libre de Enseñanza. "Nadie te va a poder asegurar que lo que estudiaste en la carrera te vaya a servir toda la vida, sobre todo porque estamos inmersos en una sociedad cambiante donde hay cosas que hoy ni sabemos que existen y que mañana serán muy importantes. Tenemos que ser capaces de adquirir ese interés por aprender y hacerlo día a día".
máster de la Institución Libre de Enseñanza. "Nadie te va a poder asegurar que lo que estudiaste en la carrera te vaya a servir toda la vida, sobre todo porque estamos inmersos en una sociedad cambiante donde hay cosas que hoy ni sabemos que existen y que mañana serán muy importantes. Tenemos que ser capaces de adquirir ese interés por aprender y hacerlo día a día".
En este nuevo contexto evaluativo, las notas en no deberían ser evaluaciones
numéricas, sino informes individualizados de cada alumno que también se
incluyen en Secundaria como apoyo a la calificación cuantitativa.
"Intentamos evaluar siempre en positivo, hay que poner en valor esas
cosas positivas de cada alumno frente a lo que no haya alcanzado en un
periodo concreto. La evaluación no es un castigo, es un proceso
informativo que me dice en qué momento está el alumno para poder rehacer
mi estrategia", explica su director, Luis Jerónimo. "Aunque todo esto
es muy fácil de enunciar y dificilísimo de llevar a la práctica".
Santiago Castillo, de la UNED, señala también la importancia de la memoria, otro aspecto que ha sido objeto de debate en los últimos años.
"Inteligentemente utilizada es imprescindible para el aprendizaje",
asegura. "Si decimos que las competencias tienen que ser permanentes en
el tiempo, solo es posible si están archivadas en la memoria, en nuestra
capacidad de retención".
Aprender a aprender pretende rebasar las paredes del aula para
sembrar en los estudiantes la semilla de la curiosidad. Y hacerlo para
siempre. Se trata de educar en un gusto por seguir descubriendo y aprendiendo durante toda la vida, que no desaparezca en cuanto los alumnos salgan de clase o terminen el instituto o la universidad. Y ahí la emoción, aseguran los expertos, es la mejor aliada.
"Es importante que los alumnos asocien el aprendizaje a algo que les
cree placer, alegría y emociones positivas. Entonces es cuando van a
querer seguir aprendiendo durante toda su vida", explica Victoria
Hortelano, del Colegio Estudio. Guadalupe Llorente, directora de
innovación del centro, añade: "También tira abajo el tópico de una
educación basada en el miedo y el control, eso ha sido muy frecuente y
de alguna manera a veces sigue pasando".
Si aprender a aprender es una cara de la moneda, enseñar a hacerlo es
la otra. Ninguna de las dos se entiende sin el papel del profesor. "Son
dos procesos distintos: el que desarrolla el docente para ver qué temas
y conceptos plantea a sus alumnos y el que cada alumno sigue para
aprender y asimilar esos conceptos", explica Castillo. Esas dos
dinámicas se vertebran con la convicción de que en el aula no solo
aprenden los estudiantes. "Ahora mismo estamos desnudos frente a los
alumnos, sobre todo en Secundaria", asegura Luis Jerónimo, director del
Colegio Estudio. "En muchos momentos pueden saber más que tú sobre
determinados temas. No puedes situar tu posición únicamente en saber más
que tus alumnos. Ese es el replanteamiento del docente".
Sin embargo, trasladar a la práctica este enunciado no es fácil,
sobre todo porque aprender a aprender no es algo que se pueda ceñir solo
a una asignatura. También por las diferencias entre las distintas
etapas educativas. "Hay mucha más libertad para mirar al niño en su
integridad en Infantil y Primaria. Cuando aprendes de pequeño lo haces
por imitación y por ensayo-error, pero eso en Secundaria desaparece
totalmente", añade Jerónimo.
La habilidad de aprender a aprender se estira más allá de la etapa de educación obligatoria o de la universidad, sobre todo en un contexto laboral acelerado en el que los expertos ya señalan que el aprendizaje a lo largo de toda la vida va a ser uno de los factores clave de la educación.
"El aprendizaje no es algo puntual", señala Paloma Díaz, del
1545150767_577160.htmlado :
Tomado de : https://elpais.com/economia/2018/12/18/actualidad/
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